EL MONTE CALVARIO

UNO A UNO, LOS 103 PUEBLOS DE LA PROVINCIA DE SEVILLA: SUS MONUMENTOS, SU HISTORIA Y SUS TRADICIONES. Y ESPECIALMENTE SUS HERMANDADES DE SEMANA SANTA Y GLORIA.

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lunes, mayo 01, 2006

Utrera






Durante estos días grandes un total de nueve cofradías realizan su salida penitencial por las calles, realizando la Carrera oficial correspondiente a la plaza de Santa Ana, Fuente Vieja, plazas de la Constitución y del Altozano; además antes o después de la misma todas pasan por el Ayuntamiento, sito en la recoleta plaza de Gibaxa. Otra peculiaridad de la Semana Santa utrerana es que las nueve hermandades realizan doce procesiones pues tres de ellas: Trinidad, Jesús y Vera-Cruz salen en diferentes días de la Semana Santa.


Se trata de una de las semanas santas más tempraneras de la provincia, comenzando a las once de la mañana del Domingo de Ramos con la salida del paso de la Entrada en Jerusalén, la popular Borriquita, perteneciente a la cofradía de la Trinidad. Doscientos nazarenos -en su mayoría niños- con túnicas blancas y antifaz y capa celeste, portan palmas en pos del paso del Señor, que figura en actitud de cabalgara lomos de una pollina, acompañado por sus discípulos y una mujer hebrea. Las imágenes son obra de Salvador Madroñal Valle, si bien anteriormente se sacaba una de las populares Borriquitas de Olot, la cual está hoy día depositada en la capilla de la pedanía de Trajano. En un segundo paso, figura sin palio la Virgen de los Desamparados, obra de Sebastián Santos en los años cincuenta. Esta imagen procesiona bajo palio el Jueves Santo, tras el Cristo de los Afligidos. Después de salir la cofradía se encamina por la calle de la Fuente hacia la Carrera oficial y posteriormente pasa por el Ayuntamiento y visita la iglesia de Santiago antes de buscar la calle de Ponce de León y de nuevo la de la Fuente, que cruza poco antes de su recogida, pasadas las dos y media de la tarde. Esta cofradía fue fundada en el siglo XVIII si bien no es hasta 1940 cuando adquiere carácter penitencial y sale en Semana Santa.
Dos procesiones salen por la tarde. A las seis está en la calle la cruz de guía de la Hermandad del Señor Orando en el Huerto, Jesús Nazareno y María Santísima de las Angustias. En esta ocasión, con unos 130 hermanos nazarenos, vestidos de blanco y morado, procesiona solo el paso de misterio de la Oración en el Huerto. Llegado a Utrera en 1917, lo conforman las imágenes de Jesús orante con el ángel, mientras los apóstoles Pedro y Santiago duermen debajo de un olivo. Todas las esculturas son anónimas y de escuela valenciana. La canastilla es dorada, de estilo barroco con candelabros en las esquinas. Esta cofradía realiza el siguiente itinerario: San Juan Busco, Glorieta Pío XII, Alvarez Hazañas, Sacramento, Preciosa, Mota de Santa María, La Plaza, Perafán de Ribera, Plaza Constitución, Sevilla, Alcalde Fernández Heredia, Clemente de la Cuadra, Sevilla, Alvarez Quintero, Carrera Oficial, Altozano, Virgen de Consolación, San Juan Bosco, regresando en torno a las once y media de la noche; la banda de cornetas y tambores de la Salud de Utrera acompaña al cortejo.
La Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad, Quinta Angustia de María Santísima y Nuestra Señora de los Angeles surgió a primeros de los setenta, en una etapa de profunda crisis de la Semana Santa utrerana. Ubicada en la colosal parroquia de Santa María de la Mota, recupera para la Semana Santa el interesante grupo escultórico de escuela granadina representando la Piedad que figura en el primer paso. Desde hace un par de años completan la escena San Juan y la Magdalena, imágenes realizadas por Juan Ventura. De la misma manera, el paso -en maderas oscuras barroco con cuatro hachones- que iba con música de capilla ha pasado a ser acompañado por la Banda del Amarrado de Avila. En un segundo paso la Virgen de los Angeles, obra de Juan Ventura en 1996, con reminiscencias trianeras. Los nazarenos visten túnica de cola marrón y antifaz negro en el paso del Señor y túnica blanco con capa y antifaz negro en el de palio; salen unos 175. El recorrido comienza a las seis saliendo de Santa María a seguir por Padre Miguel Román, Menéndez Pelayo, Santa Angela de la Cruz -la presentación ante el convento es uno de los momentos más emotivos- San Fernando, Plaza Enrique de la Cuadra, la Plaza, Perafán de Rivera, Altozano, Constitución, Sevilla, Alcalde Fernández de Heredia, Clemente de la Cuadra, Ayuntamiento, Alvarez Quintero, Plaza de Santa Ana, Carrera Oficial, Perafán de Ribera, La Plaza, Menéndez Pelayo a su templo, recogiéndose pasada la medianoche entre saetas.
El Lunes Santo hay que tomar el camino del parque a media tarde para buscar el Santuario de Consolación, de donde parte a eso de las seis la Hermandad Obrera de Apostolado y Penitencia del Santísimo Cristo del Perdón y María Santísima de la Amargura, conocida como los Muchachos de Consolación. Esta hermandad fue fundada en 1956, de modo que en este año celebra sus bodas de plata. Entre otras peculiaridades, destacar su carácter obrero por el cual aún hoy día es necesario desempeñar trabajo por cuenta ajena para pertenecer a la misma, según Reglas. Unos 250 hermanos nazarenos ataviados con túnica, antifaz y capa negras, acompañan a los titulares durante el largo recorrido que realiza por las calles de la ciudad: Paseo Consolación, Juan XXIII, Bernardino Alvarez, Losas, María Auxiliadora, Ramón y Cajal, Clemente de la Cuadra, Ayuntamiento, Alvarez Quintero, Sevilla, Santiago Montoto, Doctor Pastor, Alvarez Quintero, Carrera Oficial, Virgen de Consolación, María Auxiliadora, Molino, Bernardino Alvarez, Cristóbal Colón, Paseo de Consolación, recogiéndose pasadas las dos y media. El año pasado se recuperó el discurrir por el parque, resultando espléndido y con gran aceptación de público a pesar de lo ya intempestivo de la hora. En el primer paso y sobre una canastilla de madera con apliques plateados y candelabros en las esquinas, imagen de Cristo en actitud implorante mirando al cielo. Imagen barroca de escuela sevillana en el primer tercio del siglo XVII, fue adoptada por los fundadores de esta corporación después de haber salido con la de Vera-Cruz a principios del siglo XX. En el paso de palio, la Virgen de la Amargura. Obra anónima y de reducidas dimensiones, se ha relacionado con la escuela astorguina. De esta imagen se cuenta que se salvó precisamente gracias a su tamaño de ser quemada durante la Guerra Civil cuando la tenían en casa de los Parladé y registraron unos milicianos el domicilio confundiéndola con una muñeca. Después fue donada por una devota a la Hermandad, que con el tiempo logró sacarla bajo un palio liso y sencillo pero con un sello de utrerana personalidad.
El Martes Santo es un día para la nostalgia y el mirar atrás pero seguir de frente. Antiguos Alumnos Salesianos se dan cita de nuevo en la capilla del Carmen donde tantas infantiles plegarias salieron de sus gargantas en tiempos pretéritos, y sacan en procesión al Santísimo Cristo del Amor seguido de Nuestra Señora de las Veredas. Así desde que en 1963, en pleno auge de la Semana Santa, la fundaran y sacaran a la calle entusiastas en esa misma primavera. Unos 250 nazarenos de túnica blanca y capa y antifaz rojo componen el esmerado cortejo, que sin lugar a dudas se va perfeccionando durante las dos últimas décadas. Así sin ir más lejos el Martes Santo de 2006 estrenaron: dorado, policromado y estofado de los respiraderos laterlales del paso de Misterio, pariguelas, varales, candelería y ánforas del de la Virgen así como caídas y manto lisos, bambalinas delantera y trasera bordadas en oro sobre terciopelo rojo. Saya de plata sobre tisú para la titular. No está mal para un solo Martes Santo. En el primer paso contemplamos el misterio de la Lanzada, que recibe el crucificado inerte del Amor de manos del soldado Longinos; figura de rodillas la Magdalena. El Señor es obra de José Pérez Conde (1960) un discípulo de Castillo Lastrucci; imagen inspirada en el de la Buena Muerte de Sevilla que procesiona precisamente a esas mismas horas. Las imágenes secundarias fueron estrenadas en 2004 y son obra de Sebastián Zayas; pues hasta ese momento resultaba tradicional que el crucificado procesionara solo. Hoy ofrece un aspecto majestuoso una vez terminado su espléndido barco dorado. En el segundo paso, contemplamos la Virgen de las Veredas, imagen realizada también por José Pérez Conde en 1969. Desgraciadamente se ha perdido la estampa peculiar de ver a la Virgen bajo un originalísimo palio de estilo cubista-racionalista único al menos en la región, y desde el pasado Martes Santo este paso sufre un proceso de evolución irreversible hacia el neobarroco, más del gusto convencional. Este es el recorrido de la cofradía el pasado año: San Juan Bosco, Pio XII, Alvarez Hazañas, Sacramento, Preciosa, Mota de Santa María, Porche de Santa María, Rodrigo Caro, La Plaza, Perafán de Ribera, Constitución, Sevilla, Alcalde Fernández Heredia, Clemente de la Cuadra, Plaza Gibaxa, Alvarez Quintero, Sevilla, Santiago Montoto, Isaac Peral, Corredera, Carrera Oficial, Virgen de Consolación, San Juan Bosco a su templo. Salida a las siete y recogida a las once y cuarenta y cinco (Cruz de guía). Acompañaron las bandas de la Expiración de Morón y la Agrupación de Manuel Fraile de Villamartín (Cádiz).
El Miércoles Santo podemos ver en la calle a una de las imágenes de Cristo más meritorias de la provincia: el Señor Atado a la Columna de la Hermandad de los Aceituneros. La Hermandad, de carácter renovado y gremial se creó en 1959 y salió a la calle al año siguiente, dando culto a la hermosa imagen del Señor Atado a la Columna que desde tres siglos atrás se venera en la parroquia de Santa María de la Mota y unos asignan a la autoría de Francisco Antonio Gijón y otros a Benito Hita y Castillo. A diferencia del Señor Atado de la Vera-Cruz, el otro Atado de Utrera, figura en solitario en la canastilla dorada que a fecha de escribir estas líneas procesiona estando en fase de ejecución, ya con el dorado del frontal y cuatro hermosos faroles en sus esquinas. Y le sigue la Virgen de la Paz, bajo palio blanco, como los más de 250 nazarenos que acompañan el vistoso cortejo. La Virgen es obra de Manuel Ramos Corona en 1987, y sufrió graves daños el pasado año, de los cuales afortunadamente ha podido ser restaurada aceptablemente. El recorrido de la cofradía en los últimos años: sale a las siete y media, sigue por Antonio Maura, Miguel Román, Santa Angela de la Cruz, San Fernando, Enrique de la Cuadra, Catalina de Perea, Ponce de León, Altozano, Constitución, Sevilla, Alcalde Heredia, Clemente de la Cuadra, Plaza Gibaxa, Alvarez Quintero, Sevilla, Santiago Montoto, Isaac Peral, La Corredera, Carrera Oficial, Perafán de Ribera, La Plaza, Rodrigo Caro y Porche de Santa María, regresando la cruz de guía poco antes de la una de la madrugada.
La tarde del Jueves Santo comienza extramuros, en la recoleta capilla trinitaria de la calle de la Fuente, vecina de la Fuente medieval de los Ocho Caños y de la cañada que va a Torres Alocaz y al camino del Palmar de Troya. La Fervorosa, Ilustre y Antigua Hermandad del Rosario de la Santísima Trinidad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de los Afligidos, Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén y Nuestra Señora de los Desamparados pone en la calle la cruz de guía a las seis y cuarenta y cinco minutos de la tarde. Hermandad fundada por Fray Feliciano de Sevilla en 1715, ha sufrido diferentes vicisitudes a lo largo de estos casi tres siglos de historia hasta que en la posguerra adquiere su carácter penitencial y pasa a engrosar la lista de hermandades penitenciales de la ciudad. Algo menos de doscientos nazarenos de túnicas blancas con capas y antifaces azul cielo hacen aún más vistosa y llenan de colorida la festiva tarde utrerana, en la que casi todos se congregan poco después de la salida, en el Arco de la Villa, en donde capataz y cuadrillas de costaleros deben emplearse a fondo para salvarse las caprichosas dimensiones del arquillo, que a duras penas deja pasar al exuberante palio. Sigue la procesión hacia el convento y busca las calles de Santa María y la carrera oficial, para regresar por la calle de la Fuente -realmente se llama del Cristo de los Afligidos- no sin antes visitar la parroquia de Santiago, que abandona momentos después de la salida del Señor Cautivo y antes de la procesión del Cristo de los Gitanos. En el primer paso sale Cristo muerto en la Cruz. El Señor está asignado por algunos a la escuela de Martínez Montañés y por otros a la de Montes de Oca. Afortunadamente su rostro y brazos se salvaron del aparatoso incendio que sufrió sobre su paso en la noche del Jueves Santo de 1965 pocas horas después de recogerse la procesión. Una vez restaurado, ha perdido parte de sus connotaciones artísticas originales, al tener que ser reconstruidas ex profeso varias partes de la imagen que habían quedado completamente calcinadas. Tan solo seis años antes otro incendio se había cobrado la anterior imagen de la Virgen de los Desamparados, que tuvo que ser sustituida por la actual, de Sebastián Santos Rojas. En su salida procesional del pasado año ambos pasos fueron acompañados por bandas utreranas: La Salud y Alvarez Quintero.
La noche del Jueves Santo utrerano tiene un contrapunto de ferviente silencio y ascetismo en la Pontificia e Ilustre Hermandad Sacramental de la Inmaculada Concepción y Animas Benditas y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de Santiago, Nuestro Padre Jesús Cautivo y Nuestra Señora de las Lagrimas, conocida como la del Silencio. Esta cofradía de marcado sello penitencial quiso ser fiel a las horas en las que exactamente debieron transcurrir los hechos que se narran en el pasaje evangélico de su misterio, y por eso procesiona ya anochecido, a las diez menos cuarto de la noche del Jueves. Los aproximadamente doscientos treinta nazarenos que integran la comitiva visten túnicas negras de cola, con cinturón de esparto, antifaz negro de ruán y alpargatas negras, guardando en todo momento un silencio que caracteriza a esta hermandad respecto del resto de la ciudad. Las imágenes son obra de José Paz Vélez el Cristo (1957) y de Luis Alvarez Duarte (1973) la Dolorosa. El paso de Cristo es de alpaca plateada con cuatro faroles en las esquinas y en su esencia recuerda a la hermosísima canastilla, verdadero altar andante de plata maciza que Cayetano González realizara en los años cuarenta para el sevillano Señor de Pasión, que casualmente está en la calle a las mismas horas que este Cristo. Una vez transcurrido la casi totalidad del triste cortejo, el visitante no tiene menos que sorprenderse de la riqueza artística de los bordados y candelería del hermoso palio que lo cierra con broche de oro. Esta hermandad se fundó en 1954 y posteriormente asumió a la Sacramental de la Iglesia de Santiago -con primeras reglas en 1546- y al histórico crucificado moreno de honda y profunda devoción que mora una de sus capillas de la nave de la Epístola.
Es precisamente en los alrededores de Santiago, cuando a poco de la medianoche miles de personas abarrotan sus aledaños a la espera ansiosa de la salida de la Cofradía de los Gitanos, hermandad de gran tirón en la calle. Esta hermandad se fundó en 1956 y al igual que la de los Muchachos de Consolación celebra ahora sus bodas de plata. Sus nazarenos visten túnicas blancas de capa y antifaz rojo cardenal y verde en el paso de Virgen. El Crucificado de la Buena Muerte es obra anónima de escuela sevillana del que se dice que procesionó en siglos pasados con la Vera-Cruz. Se encontraba depositado en la sacristía de Santiago al tiempo de fundarse la hermandad y poco después fue restaurado ennegreciéndose sus carnaciones, con tal de asemejarlas a la tez agitanada de los miembros de su nueva hermandad. La Virgen es obra de Moreno Alonso y fue adquirida en Jerez de la Frontera. A las cinco y media de la mañana, una vez recorridos por este orden: El Ayuntamiento, la Carrera oficial y visitada la iglesia de Santa María, regresa al templo.
Media hora después empieza a salir de su Ermita de San Bartolomé, la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santa Cruz en Jerusalén, Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto y Nuestra Señora de las Angustias, conocida como El Jesús o antaño como Jesús de la Verea. Unos quinientos nazarenos de túnica blanca y capa y antifaz morados acompañan a los dos pasos. El Señor, ayudado por el Cirineo a llevar una cruz de carey y plata, es obra de Marcos Cabrera en el siglo XVI; la imagen del Cirineo es decimonónica y de la gubia de Manuel Escamilla. Le sigue una banda de cornetas y tambores: ultimamente ha llevado la de la Salud. Es de destacar la airosa canastilla dorada de estilo barroco con cuatro candelabros plateados en las esquinas. En el paso de palio, de malla, la Virgen de las Angustias, anónima del siglo XVI. Esta hermandad es junto a la Vera-Cruz la más antigua de la localidad, pues tiene primeros datos a finales del siglo XVI, cuando se realizaron las imágenes del Señor y de la Virgen. Ya en el siglo XX se incorporó el paso de la Oración en el Huerto que durante varias décadas fue sacado en la mañana del Viernes Santo, para después pasar a la tarde del Domingo. De su itinerario es de destacar la amanecida por las calles de Santa María, y especialmente el camino de la Corredera a la plaza de Santa Ana, en donde los costaleros de Jesús interpretan las tres Caídas, para lo cual las primeras trabajaderas se echan a tierra, como si el Nazareno cayera desplomado bajo el peso de la cruz. Cumplida la Carrera oficial, pasan de la una de la tarde cuando la cruz de guía regresa a San Bartolomé.
La tarde del Viernes tiene un halo señorial cuando los vencejos buscan los campanarios y dan las siete en el reloj de la plaza del Altozano. De la capilla de San Francisco inicia su recorrido la Archicofradía de la Santa Vera-Cruz, Santo Entierro de Cristo, Jesús Atado a la Columna y Nuestra Señora de los Dolores. Tiene sus primeras reglas en 1546, si bien fue reorganizada en los años veinte del pasado siglo. Otros dicen que se fundó poco después de la conquista, en 1280. Pero parece demasiado aventurado para afirmarlo así. Túnicas negras y capas blancas en número de unas doscientas preceden a los titulares; uno de los nazarenos porta un Lignum Crucis de plata vinculado al marquesado de Casa Ulloa. Vemos primero el misterio de la Flagelación. La canastilla barroca y dorada es de Salvago y Cía y durante muchos años perteneció a la Hermandad sevillana de la Esperanza de Triana. Pero interesa aún más lo que se desarrolla sobre ella: dos soldados romanos contemplan como dos sayones azotan sin piedad a un Jesús que se retuerce de dolor. Un esclavo negro completa la escena. Es uno de los primeros misterios del imaginero más prolífico de todos los tiempos: Antonio Castillo Lastrucci. La imagen del Señor, es algo más antigua, pues algunos la asignan a la escuela de Pedro Roldán en los comedios del siglo XVII. En pos de El, la Señora de los Dolores, Señora de las Vírgenes de Semana Santa utreranas, tal es su popularidad que por dos veces -Viernes y Sabado- recibe lluvias de pétalos al entrar en la Fuente Vieja y así también en otros diferentes puntos de su recorrido. La talla es más antigua, pero tiene mucho de la remodelación que le dio en los años veinte Castillo Lastrucci. Cumplida la Carrera oficial se recoge en su capilla de San Francisco hasta el día siguiente.
Pues el Sábado Santo vuelve a salir la misma hermandad de Vera-Cruz. En lugar del dorado y vistoso misterio vemos una Urna de nácar, carey y plata que con cuatro hachones y ángeles en las esquinas, alberga al Cuerpo sin vida de Jesús yacente. Imagen realizada en 2004 por Manuel Martín Nieto, joven y novel escultor moronense. La anterior efigie era de las de Olot y merecía una jubilación; la actual describe exactamente el Tránsito del instante final. Y como ninguna música debe despertar de su profundo sueño, hoy las cornetas y tambores de la Vera-Cruz no siguen al paso de Cristo sino que preceden la cruz de guía. Y detrás, de nuevo la Virgen de los Dolores. Hoy lleva otro juego de manos, pues si ayer iban separadas hoy van juntas: la Virgen está rezando. Y en vez de los bordados, todo negro. Saya, manto, encajes, terciopelos, caídas y bambalinas. Antes de la medianoche, cumplida la Carrera Oficial, las últimas marchas saludan sus metros postreros por un Altozano abarrotado, y de nuevo la entran a su Capilla, hasta el año que viene.
El Domingo de Resurrección no sale ninguna Hermandad pero se organiza una procesión Sacramental con una Custodia que sale desde la Parroquia de Santa María.

2 Comments:

Blogger CofradesdeUtrera said...

Cofrades de Utrera le ofrece su apoyo y colaboración, para cuanto este en nuestras manos.

un cordial saludo

4:23 p. m.  
Blogger unomas said...

a dia de hoy existe una nueva hermandad el viernes santo que es la del cristo de los milagros que lleva procesionando 3 años creo recordar

3:27 p. m.  

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